La nueva ruta del vino está en Tucumán

Tucumán reverdece de viñedos y bodegas que proponen recorrer, entre Amaicha y Colalao del Valle, una porción menos conocida de los Valles Calchaquíes. La ruta incluye un flamante hotel del vino que demandó cuatro millones de dólares de inversión.

Tucumán se despereza de la siesta. Demoró más que sus vecinas Catamarca y La Rioja en darle forma, pero su Ruta del Vino ya es un hecho y la punta de lanza es Vinos del Tucumán Al norte de Tafí del Valle, entre Amaicha y Colalao del Valle son varias ya las bodegas que riegan por goteo, con agua de montaña, y respetan los procesos naturales.

Las condiciones son ideales: 350 días de sol al año, vientos suaves, gran amplitud térmica. Con las aguas del río Santa María corriendo detrás de los viñedos, Río de Arena produce 900 botellas desde hace 15 años, además de dar alojamiento y comida entre llamas y caballos. Mientras los aromas del malbec se adueñan de una sala de degustación luminosa, Roque (uno de los empleados) revela que su clave es la uva cesanese, que da color fuerte e identidad artesanal.